Entrenamiento adaptado a diabetes, hipertensión, sobrepeso o sedentarismo, en sala privada y con el visto bueno de tu médico. Sin dietas ni promesas.
Portada » Ejercicio y salud en Santander
Mucha gente llega aquí con una frase del médico en la cabeza: «tienes que moverte». Y con la sensación de que un gimnasio no es sitio para ella. Si llevas años sin hacer ejercicio, si te sobran kilos o si tomas medicación, el problema no es la falta de ganas: es que nadie te ha dicho por dónde empezar ni con quién.
Aquí no hay clases llenas ni gente mirando. Hay una sala privada, un entrenador delante y un plan que empieza por donde estés, aunque eso signifique empezar sentado en una silla.
Antes de empezar preguntamos qué te han dicho y qué tomas. Si hay una limitación médica, se respeta. Y si algo no está claro, lo consultas con tu médico antes de seguir. No damos consejos médicos ni tocamos tu medicación.
No hacemos dietas. No somos nutricionistas y no vamos a darte una pauta de alimentación. Si necesitas eso, te decimos que vayas a quien corresponde.
Tu programa lo diseña y supervisa Borja, graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. No es médico ni pretende serlo: convierte la indicación de tu médico en un plan que puedas mantener.
El ejercicio de fuerza es, para casi todas estas situaciones, la herramienta con más respaldo: mejora el control de la glucosa en la diabetes tipo 2, ayuda a bajar cifras en la hipertensión, y en el sobrepeso preserva músculo mientras se pierde grasa, que es justo lo que las dietas solas no consiguen.
A eso se le suma trabajo cardiovascular suave y movilidad. Nada espectacular: lo que funciona es hacerlo dos o tres veces por semana durante meses, no matarse tres semanas y abandonar.
Una hora, en sala privada, con el entrenador delante corrigiendo. Se empieza muy por debajo de lo que crees que puedes y se sube despacio. Se puede venir solo, en pareja o en grupo de hasta cuatro.
No prometemos kilos ni plazos. Lo que sí hacemos es medir: fuerza, resistencia y cómo te encuentras haciendo lo de siempre. Si en dos meses subes las escaleras sin pararte, eso es el resultado.
Sí, y el ejercicio de fuerza está recomendado. Lo que hacemos es conocer tu pauta y adaptar horarios e intensidad. Cualquier ajuste de medicación lo decide tu médico, no nosotros.
No es un impedimento. Se adaptan la intensidad, los descansos y se evitan las maniobras que disparan la tensión. Si tu médico ha puesto alguna limitación concreta, se respeta.
No. No somos nutricionistas. Trabajamos el entrenamiento, y si necesitas pauta de alimentación te diremos que acudas a un dietista-nutricionista colegiado.
Es el motivo más repetido para no empezar, y es justo por lo que la sala es privada. No hay público, no hay espejos llenos de gente y no hay que esperar a que se libere una máquina.
Las primeras sensaciones (dormir mejor, cansarte menos con lo cotidiano) suelen aparecer en semanas. Los cambios medibles de verdad llevan meses. No prometemos plazos ni kilos.
Sí, hay parking gratuito. El centro está en la Avenida de los Castros 137, junto al campus de la Universidad de Cantabria.
Todo nuestro entrenamiento personal en Santander parte de lo mismo: ejercicio supervisado, adaptado a tu salud y a tus objetivos.
Ven y descubre cómo podemos ayudarte a transformar tu vida.
Déjanos tu teléfono y te llamamos para conocerte y ver qué necesitas.